Tras meses de insalvables disputas industriales entre Airbus y Dassault, Berlín y París dan por liquidada la iniciativa valorada en 100.000 millones de euros. España queda atrapada en el fuego cruzado.
Por: Redacción Internacional / Defensa Última actualización: 9 de junio de 2026 - 7:25 AM
El ambicioso sueño de una autonomía estratégica militar unificada en Europa ha sufrido su golpe más devastador. Alemania y Francia han decidido dar por finiquitado y cancelar formalmente el proyecto del Sistema de Armas de Siguiente Generación (FCAS), el megaproyecto militar destinado a construir el caza de sexta generación europeo que debía sustituir a los cazabombarderos Eurofighter y Rafale a partir de 2040.
El canciller alemán y el presidente francés, Emmanuel Macron, sellaron el entierro de la iniciativa tras constatar que las diferencias entre los gigantes aeroespaciales Dassault (Francia) y Airbus (Alemania) eran del todo insalvables.
Las razones del colapso: soberanía contra cooperación
Aunque el proyecto (estimado en unos 100.000 millones de euros) acababa de completar fases técnicas clave, las tensiones industriales por el control del diseño del caza de combate principal terminaron por dinamitar la alianza.
Los factores detrás de la ruptura se resumen en:
Disputa por el liderazgo técnico: Dassault Aviation exigía el control absoluto de la arquitectura de vuelo y la propiedad intelectual del caza, algo que Airbus y el Gobierno alemán consideraban inaceptable.
Planes divergentes: Tras la ruptura del eje principal, Dassault desarrollará de forma independiente su propio caza francés, mientras que Airbus diseñará un modelo propio para Alemania y, previsiblemente, también para España.