ALERTA GLOBAL
La Organización Meteorológica Mundial prevé una alta probabilidad de que el fenómeno se desarrolle por completo antes de que termine agosto. La ONU anticipa condiciones de clima extremo y lluvias intensas a nivel global.
Por: Redacción Ciencia & Ambiente Publicado: 2 de junio de 2026
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) encendió las alarmas este martes al advertir sobre la alta probabilidad de que un nuevo episodio de El Niño se consolide antes de que termine agosto. Según la agencia de las Naciones Unidas, se prevé que este fenómeno climático natural altere los patrones globales, provocando condiciones meteorológicas mucho más extremas y precipitaciones inusuales en distintas partes del planeta.
Sin embargo, los científicos se muestran cautos. El responsable de predicción climática de la OMM enfatizó una premisa fundamental que complica los preparativos: "Cada episodio de El Niño es único". Esta naturaleza impredecible hace que, en estos momentos, resulte sumamente difícil pronosticar con exactitud cuál será la intensidad real del impacto o qué regiones sufrirán con mayor rigor sus consecuencias.
¿Qué es El Niño y por qué preocupa a los expertos?
El Fenómeno de El Niño - Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático natural que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Océano Pacífico ecuatorial. Este aumento de temperatura en el mar altera la circulación de la atmósfera a nivel global, desencadenando un efecto dominó en el clima mundial.
Efectos comunes: Tradicionalmente, El Niño suele provocar sequías prolongadas en regiones como el norte de Australia, Indonesia y partes de Centroamérica, mientras que genera lluvias torrenciales e inundaciones en la costa oeste de Sudamérica y el sur de los Estados Unidos.
El factor del cambio climático: Los científicos de la ONU advierten que el desarrollo de este fenómeno ocurre ahora en un contexto de calentamiento global antropogénico, lo que podría amplificar o distorsionar los efectos climáticos habituales.
"No hay dos episodios idénticos. Aunque tenemos modelos tecnológicos avanzados, la atmósfera y el océano interactúan de formas complejas, por lo que debemos prepararnos para múltiples escenarios de riesgo", explicaron desde la dirección de predicción de la OMM.
Un llamado urgente a la prevención
Ante la inminencia del fenómeno, la OMM instó a los gobiernos de todo el mundo a activar de inmediato sus planes de contingencia y sistemas de alerta temprana. La imprevisibilidad de su fuerza no debe ser una excusa para la inacción; al contrario, exige una preparación flexible.
Los sectores de la agricultura, la gestión de recursos hídricos, la salud pública y la gestión de riesgos de desastres deberán seguir de cerca las actualizaciones meteorológicas semanales. El objetivo es mitigar los daños socioeconómicos de un fenómeno que, una vez desatado, tiene el potencial de poner en jaque la seguridad alimentaria y las infraestructuras de decenas de naciones.