En un acto oficial celebrado en el Campo de Parada Marte, la institución armada inauguró su plan nacional de reforestación para mitigar los impactos del cambio climático y restaurar los pulmones verdes del país.
TEGUCIGALPA – En una muestra de proyección institucional hacia la conservación de los recursos naturales del país, las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA) oficializaron el lanzamiento de su gran jornada ecológica nacional. En conmemoración del Día del Árbol, la institución castrense dio por inaugurada la campaña de reforestación titulada “Sembrando Futuro con Nuestra Familia Militar”.
El despliegue ecológico tuvo como escenario principal el Campo de Parada Marte, ubicado en la periferia de la capital, un espacio que congregó a los cuadros de mando, personal de la administración pública y la sociedad civil organizada en torno a una meta común: contrarrestar los efectos de la deforestación y recuperar las cuencas hidrográficas afectadas por los recientes incendios forestales e inviernos copiosos.
Un frente unificado por la restauración de los bosques
El evento protocolario y de siembra inicial estuvo respaldado por las máximas autoridades de la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas, quienes estuvieron acompañados por representantes de las principales instituciones de gestión ambiental del Estado, comités comunitarios y colectivos ecológicos locales.
La actividad se caracterizó por su enfoque inclusivo y generacional, estructurándose bajo tres componentes de participación ciudadana en el terreno:
Integración de la familia militar: Oficiales, suboficiales, tropa y sus respectivos núcleos familiares lideraron las cuadrillas de siembra, afianzando la responsabilidad ambiental desde el seno del hogar castrense.
Inculcación de valores en la niñez: Decenas de niños participaron activamente plantando las primeras plántulas de especies nativas de pino y árboles maderables, promoviendo de forma pedagógica la conciencia ecológica y el cuidado del agua en las nuevas generaciones.
Asistencia técnica especializada: Ingenieros forestales pertenecientes a los Batallones de Protección Ambiental guiaron los operativos de plantación, asegurando que el suelo y las variedades de árboles seleccionadas cumplan con los requisitos técnicos para garantizar un alto porcentaje de supervivencia y adaptabilidad.
Sostenibilidad ambiental como pilar del desarrollo y la certidumbre
La reactivación de las campañas masivas de reforestación por parte del estamento militar es calificada por los sectores productivos y las agencias de cooperación internacional como un pilar estratégico indispensable para la estabilidad del país. Los analistas en economía sostenible apuntan que la preservación de los bosques no solo mitiga las sequías extremas que azotan a los embalses de las ciudades, sino que previene los desprendimientos de tierra que dañan la infraestructura vial y logística.
Para las cooperativas agrícolas, las empresas generadoras de energía limpia y los inversionistas del sector agroindustrial, el involucramiento del Estado en la custodia y restauración de las reservas forestales provee una sólida seguridad jurídica a largo plazo. Garantizar el ciclo del agua y proteger la biodiversidad del territorio nacional bajo normativas técnicas y predecibles es un requisito indispensable para atraer inversiones verdes y asegurar la resiliencia productiva de Honduras en este cierre de mayo de 2026.
“La misión de nuestras Fuerzas Armadas va más allá de resguardar la soberanía territorial; hoy marchamos con palas y plantas para defender nuestro patrimonio ecológico. A través de la campaña 'Sembrando Futuro con Nuestra Familia Militar' reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de sanar nuestros bosques y educar a nuestros hijos en el respeto a la naturaleza. Cada árbol que plantamos hoy es una garantía de agua y vida para las próximas generaciones de hondureños”, puntualizaron los altos mandos militares durante el cierre del acto oficial.
Con el banderazo de salida emitido en el Campo de Parada Marte, los diferentes batallones y bases aéreas y navales distribuidos en los 18 departamentos del país iniciarán de forma simultánea el traslado de viveros hacia las zonas de reserva y áreas protegidas del territorio nacional, manteniendo las labores de siembra durante toda la temporada lluviosa que recién comienza.