La FOMH rompe el diálogo con las autoridades y convoca a asambleas informativas progresivas a nivel nacional, exigiendo el cumplimiento inmediato de los acuerdos financieros pactados con el gremio.
TEGUCIGALPA – Las alarmas en el sistema educativo público del país se encendieron este jueves. La posibilidad de una nueva crisis que interrumpa el año lectivo comenzó a tomar fuerza luego de que la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) anunciara de manera oficial la convocatoria a un paro nacional progresivo y advirtiera sobre la inminente suspensión de clases en los centros escolares de los 18 departamentos del país.
La determinación de la cúpula magisterial surge como una medida de presión directa en respuesta al prolongado retraso en la aplicación del reajuste salarial destinado a miles de docentes de los niveles de educación prebásica, básica y media, un compromiso que —según las organizaciones gremiales— debió ser efectivo en las planillas oficiales de los meses anteriores.
Asambleas informativas y parálisis progresiva
Los presidentes de los diferentes colegios magisteriales que integran la FOMH informaron que la ruptura del diálogo responde a lo que consideran una "falta de voluntad política y administrativa". Los dirigentes explicaron que las bases docentes han sido convocadas a movilizaciones y plantones de forma escalonada, lo que afectará de manera directa a cientos de miles de estudiantes del sector público.
La estrategia de movilización fijada por la federación gremial contempla:
Convocatoria a asambleas informativas: Paralización de labores durante las primeras horas de la jornada escolar para debatir el curso de las acciones de protesta en cada distrito educativo.
Movilizaciones en las cabeceras departamentales: Plantones frente a las direcciones departamentales de educación, interrumpiendo las labores administrativas y la atención al público.
Bloqueo de puentes y ejes viales: Marchas pacíficas en las principales ciudades —incluyendo Tegucigalpa y San Pedro Sula— para visibilizar sus exigencias económicas ante las secretarías de Estado correspondientes.
Presupuesto fiscal y el derecho a la educación
Este nuevo frente de conflicto gremial coloca en una posición compleja a la Secretaría de Educación y a la Secretaría de Finanzas. La lógica de las autoridades gubernamentales estriba en balancear las peticiones de los trabajadores de la educación con la disponibilidad real de caja del Estado, argumentando que las transferencias y el impacto en el Presupuesto General de la República deben someterse a revisiones estrictas de sostenibilidad para evitar distorsiones macroeconómicas.
Por su parte, la empresa privada y las asociaciones de padres de familia manifestaron su profunda preocupación por las repercusiones académicas de estas medidas. Los analistas señalan que un paro prolongado deteriora el tejido social y debilita la seguridad jurídica institucional en materia laboral, afectando la competitividad del país y el cumplimiento del calendario de los 200 días de clases esenciales para el desarrollo del capital humano en este mayo de 2026.
"Hemos sido tolerantes y hemos esperado en las mesas de diálogo, pero el estómago de los maestros y sus familias no espera. Si el Gobierno no refleja el reajuste salarial pactado en las próximas horas, las asambleas informativas se van a endurecer y la suspensión de clases será total a nivel nacional. La pelota está en la cancha de las autoridades", sentenciaron portavoces de la FOMH tras emitir el comunicado de prensa.
Mesas de negociación de urgencia
Ante el anuncio del paro, se conoció que comisiones técnicas del Gobierno buscan un acercamiento de última hora con los secretarios generales de los colegios magisteriales para presentar un cronograma definitivo de desembolsos fiscales. Las autoridades instaron a los docentes a no abandonar las aulas de clase para no vulnerar el derecho constitucional a la educación de la niñez hondureña mientras se alcanza un punto de concordancia financiera.