La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) emitió un comunicado crítico titulado "A casi 40 días del inicio de gobierno: una radiografía desde la academia sobre la gestión del presidente Nasry Juan Asfura Zablah", en el que realiza una evaluación académica y responsable de los primeros días de la administración del presidente Nasry Asfura, quien asumió el cargo el 27 de enero de 2026.El documento, difundido por la máxima casa de estudios del país y compartido en sus canales oficiales, enfatiza que no se trata de un posicionamiento político opositor, sino de una reflexión pública desde la ciudadanía y la institucionalidad democrática, que demanda resultados concretos en la gestión del Estado.La UNAH señala que, aunque los primeros días de cualquier gobierno suelen dedicarse a la organización interna, la magnitud de los problemas estructurales de Honduras exige señales claras de conducción, dirección estratégica y capacidad de respuesta inmediata. Sin embargo, a casi 40 días de iniciado el mandato, la academia expresa preocupación por la percepción de improvisación y ausencia de rumbo definido en sectores clave.Entre los puntos más destacados del análisis se encuentran:
- Crisis en el sistema de salud: La Secretaría de Salud enfrenta una profunda crisis con hospitales desbordados, mora quirúrgica de miles de procedimientos pendientes y listas de espera prolongadas. La UNAH califica de alarmante la falta de una conducción firme y liderazgo técnico que impulse una política sanitaria integral, con decisiones urgentes y planificación estratégica.
- Deterioro del IHSS: El Instituto Hondureño de Seguridad Social continúa mostrando signos de deterioro institucional, con largas esperas, desabastecimiento de medicamentos y precariedad en la atención a los afiliados. No se observan medidas estructurales para recuperar la confianza ciudadana ni avanzar en una verdadera reforma del sistema de seguridad social.
- Acuerdos políticos sin proyecto de país: La dinámica de cogobierno con actores de diferentes fuerzas políticas genera inquietud, ya que algunos sectores parecen asumir control de instituciones clave sin un proyecto nacional claro ni visión compartida.