Palm Beach, Florida, 9 de febrero de 2026. El presidente Donald Trump recibió en su residencia Mar-a-Lago al mandatario hondureño Nasry "Tito" Asfura en una reunión privada de casi una hora, calificada por Trump como "muy importante" y "un gran honor", centrada en comercio, inversión, seguridad y migración irregular. Trump elogió a Asfura en Truth Social: "Compartimos los valores de 'America First'", anunciando cooperación contra narcotráfico, pandillas y migrantes ilegales, con promesas de revisión arancelaria y flujos privados.
Agenda bilateral detallada
Asfura solicitó eliminar aranceles del 10% general y 25% a arneses automotrices, clave para exportaciones hondureñas ($4.500M anuales a EE.UU.). Trump comprometió inversiones privadas y colaboración antinarcóticos vía USSOUTHCOM, extendiendo TPS para 80.000 hondureños pese a agenda deportatoria. Canciller Mireya Agüero confirmó sintonía personal: diálogo superó 30 minutos previstos, sin protocolo oficial pero con alto impacto diplomático.
El encuentro, gestado por llamada enero, posiciona Honduras como aliado prioritario en Triángulo Norte, superando tensiones Castro-Biden.
Temas clave tratados
Reacciones y proyecciones
Asfura: "Compromiso de inversiones EE.UU. fortalece empleo", destacando afinidad ideológica. Analistas ven "nuevo capítulo" en relaciones, con Trump atribuyendo victoria electoral de Asfura a su respaldo. Encuentro privado evita escrutinio mediático, pero abre puertas a visitas oficiales y CAFTA-DR fortalecido