La presidenta Xiomara Castro participó en el acto de ascenso de la cuarta promoción de oficiales auxiliares de la Policía Nacional de Honduras, celebrando el 144 aniversario institucional, donde afirmó: "Porque no hay policía al servicio del pueblo, si el país está en venta. Ni seguridad legítima bajo la lógica del despojo y la subordinación extranjera". Este discurso, pronunciado ante más de 250 nuevos subinspectores en Tegucigalpa, vincula la reforma policial a soberanía nacional en los últimos días de su mandato antes de la transición a Nasry Asfura el 27 de enero.
Detalles de la ceremonia
El evento contó con la presencia de Castro, el presidente del Congreso Luis Redondo y el ministro de Seguridad, ascendiendo a oficiales formados en academias especializadas para fortalecer patrullaje preventivo y respuesta comunitaria. La ceremonia destacó compromisos con derechos humanos y despolitización policial, en un contexto de depuración continua de la institución tras escándalos de corrupción. Más de 250 auxiliares recibieron galones, simbolizando renovación operativa para la gobernabilidad 2026-2030.
Contexto de las declaraciones presidenciales
Castro reiteró su visión de seguridad integral contra "narcoestados" y privatizaciones, criticando supuestos pactos externos que comprometen autonomía hondureña. Estas palabras responden a tensiones postelectorales, donde el Partido Nacional electo prioriza mano dura contra crimen organizado. La presidenta enfatizó policía "popular y democrática" alineada con su gobierno, contrastando con acusaciones de abusos policiales recientes en Copán.
Implicaciones en transición gubernamental
El discurso marca cierre simbólico del eje seguridad de la "Cuarta Urna", con Castro entregando mando fortalecido pero cuestionado por oposición. Analistas ven en sus palabras advertencia a Asfura sobre presiones foráneas, coincidiendo con diálogos PN-PL por Congreso y reformas policiales. La ceremonia proyecta continuidad institucional pese a cambio de régimen.