Salvador Nasralla e Iroshka Elvir, figuras clave del Partido Liberal de Honduras (PLH), aclararon mediante publicación del título de propiedad de la vivienda de Cristóbal Contreras en Honduras, adquirida hace 10 años, para desmentir insinuaciones de irregularidades. La casa se utilizó como dirección de recepción de notificaciones fiscales para una empresa creada por la pareja en Estados Unidos en 2023, cumpliendo pagos anuales de impuestos pese a que no ha iniciado operaciones por enfoque en la campaña electoral que elevó al PLH de 330.000 votos en 2021 a 1,8 millones en 2025. Paralelamente, un intento similar en Honduras permanece estancado por rechazo a pagar coimas, según la explicación.
Origen de las controversias internas
La defensa surge en medio de pugnas por la presidencia del Congreso Nacional 2026-2030, donde Roberto Contreras, presidente del CCEPL, acusa a Nasralla y Elvir de boicotear acuerdos que postulan a Yuri Sabas y Marlon Lara contra Tomás Zambrano del PN. Denuncias de presiones telefónicas a diputados y demandas de Elvir como secretaria legislativa han fracturado al PLH, con desmarques como el de Alfonzo Ordóñez. Nasralla enfatiza transparencia: "el que nada debe, nada teme", destacando su historial limpio sin investigaciones judiciales ni impedimentos de salida del país.
Trayectoria fiscal y empresarial de Nasralla
Nasralla, con 49 años en la misma empresa desde 1977, presume pago ininterrumpido de impuestos sobre la renta al SAR, retando a otros políticos a igualar su récord. La empresa estadounidense, registrada en una semana sin dirección física propia, contrasta con demoras locales por corrupción administrativa. Elvir y Nasralla rechazan desprestigio interno ante su anuncio de candidatura presidencial para 2029, posicionándose como líderes honrados que representan a la mayoría trabajadora catracha.
Impacto en dinámicas partidarias
Esta réplica pública intensifica divisiones liberales pre-instalación congressional del 21 de enero, donde se necesitan 65 votos para la Junta Directiva Provisional. Mientras comisiones PN-PL dialogan en COHEP sin acuerdos, el ala "¡Vamos! Honduras" de Nasralla prioriza integridad sobre pactos, generando tensiones con la dirigencia tradicional. Analistas ven en la disputa un intento de control partidario ante la transición a Nasry Asfura.