Tegucigalpa, 14 de enero de 2026 – La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), organización hondureña dedicada a promover transparencia y lucha contra la corrupción desde 1998, instó a los partidos Nacional y Liberal a forjar una agenda legislativa común centrada en los intereses nacionales, excluyendo explícitamente al Partido Libertad y Refundación (Libre) de esta ecuación política postelectoral.
Este llamado surge en medio de tensiones por la transición presidencial hacia Nasry “Tito” Asfura, donde la armonía entre los dos principales partidos tradicionales es vista como clave para estabilidad democrática.
Contexto político
Tras la victoria de Asfura del Partido Nacional en diciembre de 2025, con el Partido Liberal en segunda posición, la ASJ enfatiza la necesidad de colaboración legislativa para reformas estructurales, evitando polarizaciones que han marcado el gobierno de Xiomara Castro y Libre. La organización, dirigida por Carlos Hernández, destaca que Libre “queda fuera de la ecuación” por su rol opositor y cuestionamientos persistentes a los resultados electorales, promoviendo en cambio un pacto Nacional-Liberal para prioridades como seguridad y economía.
Rol de la ASJ
La ASJ trabaja en monitoreo electoral, transparencia gubernamental y empoderamiento ciudadano, habiendo documentado irregularidades en procesos pasados y abogado por instituciones independientes. En este pronunciamiento, vía redes sociales, Cesia Mejía de la ASJ subraya que una “armonía legislativa” entre Nacional y Liberal respondería a demandas ciudadanas por gobernabilidad, en contraste con bloqueos previos de Libre en el Congreso.
Antecedentes recientes
El llamado coincide con controversias postelectorales, incluyendo amparos judiciales a funcionarios del CNE y giras internacionales de Asfura para atraer inversión. La ASJ ha advertido previamente sobre complejidades fiscales para 2026, con gasto salarial estatal superando 100 mil millones de lempiras, urgiendo consensos bipartidistas para reformas presupuestarias.
Implicaciones
Analistas interpretan la exclusión de Libre como un intento de ASJ por impulsar mayorías funcionales en el Congreso, potencialmente marginando al oficialismo saliente y facilitando aprobación de leyes clave antes de la posesión de Asfura el 27 de enero. Esto reaviva debates sobre pluralismo versus efectividad legislativa en un país con historia de fragmentación política.
