El presidente Bernardo Arévalo decretó el 18 de enero un estado de sitio por 30 días en todo Guatemala, en respuesta a una escalada de violencia de pandillas como Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), que incluyó el asesinato de ocho policías, motines en prisiones con rehenes y ataques coordinados contra fuerzas de seguridad. La medida suspende garantías constitucionales como detenciones sin orden judicial y prohíbe reuniones o manifestaciones, permitiendo al Estado recuperar control de cárceles donde pandilleros exigían traslados de líderes. Arévalo enfatizó que no alterará la vida cotidiana ni movilidad ciudadana, salvo suspensión de clases el lunes.
Causas de la Declaratoria
La ola violenta inició el sábado con motines en tres prisiones, donde pandillas tomaron 46 rehenes y demandaron menos seguridad para cabecillas, tras operativos gubernamentales exitosos desde 2025 que aislaron líderes. Domingo, ocho agentes de la PNC murieron en emboscadas en la capital y alrededores, más un sicario abatido, en represalia por avances anticorrupción y anticrimen. Arévalo vinculó ataques a "grupos criminales con nexos políticos" resistiendo cambios institucionales como renovación de fiscal general y Corte Constitucional.
Medidas Implementadas
Detenciones: Cualquier persona sin mandamiento judicial por 24 horas, extensible.
Prisiones: Policía recuperó control total de centros amotinados.
El estado de sitio, constitucional para amenazas como terrorismo o motines, busca neutralizar "acciones desesperadas" de maras catalogadas terroristas.
Contexto de Seguridad
Guatemala enfrenta disputa por prisiones desde 2025, con MS-13 y Barrio 18 traficando corrupción e impunidad; gobierno reporta "frutos" en operativos previos. Violencia deja 21 muertos y 100 heridos recientes; Arévalo rechaza negociar con criminales.