Manifestantes en la aldea La Cuesta, Distrito Central, mantienen una toma indefinida de la carretera CA-5 exigiendo un recuento total "voto por voto" de las elecciones generales de noviembre de 2025, intensificando la crisis postelectoral en Honduras. Esta acción, liderada por colectivos del Partido Libertad y Refundación (Libre), busca revertir la victoria proclamada de Nasry Asfura (PNH) y ha generado caos vial en accesos clave a Tegucigalpa.
Detalles de la Protesta
Desde tempranas horas del 13 de enero de 2026, los bloqueos en La Cuesta y El Durazno ralentizan severamente el ingreso norte a la capital, con quema de llantas y obstáculos que afectan a miles de conductores. Los manifestantes rechazan los resultados municipales, particularmente la derrota del alcalde saliente Jorge Aldana (Libre), y vinculan su demanda al decreto de Xiomara Castro que ordena recuento en 19,167 JRV. Autoridades policiales monitorean sin desalojos inmediatos, recomendando rutas alternas ante el malestar ciudadano.
Conexión con la Crisis Política
Estas acciones se alinean con protestas simultáneas en Valle de Ángeles, avenida Colón, barrio Morazán, bulevar Kuwait y cerca de Banadesa, todas impulsadas por bases de Libre que no aceptan la proclamación del CNE del 24 de diciembre de 2025. El decreto de Castro, calificado de inconstitucional por EE.UU. y la OEA, busca anular la transición de Asfura el 27 de enero, alimentando temores de desestabilización. Diputados opositores como Francis Cabrera denuncian estas maniobras como intentos de extender el mandato libreño mediante engaños a empleados públicos.
Impactos y Reacciones
El caos vial complica traslados laborales y comerciales, sin incidentes mayores reportados hasta las 10:30 a.m., aunque persiste tensión con posibles desalojos. La oposición nacional e internacional urge respeto a la voluntad electoral, advirtiendo que tales bloqueos alejan inversiones y profundizan la polarización en un contexto de negociaciones congresuales tensas.