La presidenta Xiomara Castro de Zelaya reafirmó su compromiso con la defensa diaria de la democracia durante un discurso ante miles de simpatizantes frente a Casa Presidencial en Tegucigalpa. El evento, ocurrido el 17 de diciembre de 2025, respondió a su llamado urgente para rechazar un supuesto fraude electoral y un intento de golpe de Estado en medio de la crisis por los resultados de las elecciones generales del 30 de noviembre. Esta concentración escaló la polarización política en Honduras, donde el escrutinio especial del Consejo Nacional Electoral (CNE) aún define al ganador presidencial.
Contexto Electoral
Honduras vive una tensión postelectoral sin precedentes tras los comicios del 30 de noviembre de 2025, con el escrutinio especial iniciado el 18 de diciembre para revisar al menos 2.792 actas con inconsistencias, de un total estimado en más de 8.000 solicitadas por candidatos opositores. El CNE debe publicar resultados oficiales antes del 30 de diciembre, pero retrasos por obstáculos administrativos y ausencias partidarias han paralizado el proceso, generando acusaciones mutuas de manipulación entre el oficialismo Libre, el Partido Nacional y el Partido Liberal de Salvador Nasralla. La OEA descartó fraude generalizado, pero criticó la demora como "injustificable".
Detalles de la Concentración
Colectivos de Libre, empleados públicos y simpatizantes de Santa Bárbara, Cortés y Yoro se reunieron desde temprano frente a Casa Presidencial, portando pancartas contra el "fraude electoral", el "golpe de Estado" y la "injerencia de Trump". Tras tres horas de espera, Castro habló a las 3:43 p.m. desde un estrado junto al Palacio José Cecilio del Valle, recibiendo gritos de "Xiomara no se va", pese a que su mandato termina el 27 de enero de 2026. La manifestación incluyó consignas por una Asamblea Constituyente y demandas de recuento "voto por voto" para respetar la voluntad popular.
Mensaje de Castro
Castro denunció que "la democracia en Honduras está en serias dificultades" por intereses que buscan manipular el proceso electoral y tomar decisiones reservadas al pueblo. Reafirmó que "la democracia se defiende todos los días" y que la soberanía hondureña no puede alterarse por "intereses oscuros", vinculando la crisis a un posible retorno del ex presidente Juan Orlando Hernández, indultado por Donald Trump en EE.UU. Exigió transparencia total en las urnas y llamó a la vigilancia pacífica, destacando logros de su gobierno como reducción de deuda y soberanía energética.
Reacciones y Críticas
Opositores cuestionaron la movilización por uso de recursos públicos y participación de burócratas, advirtiendo riesgos de confrontación social y presión indebida al CNE. Nasralla aceptó revisar las 2.792 urnas pendientes, pero insistió en más recuentos, mientras Libre respalda un escrutinio exhaustivo. Hernández negó planes de regreso, alegando persecución política, en un clima donde Castro ordenó a Fuerzas Armadas y Policía cesar represión en protestas previas. La crisis trasciende lo técnico y amenaza la estabilidad hasta la declaratoria final.