La Policía Nacional de Honduras emitió un comunicado para explicar los incidentes ocurridos en el Centro Logístico Electoral (CLE) en la colonia San Ángel de Tegucigalpa, donde se registraron heridos y daños materiales durante las protestas vinculadas al proceso poselectoral. En el documento, la institución defiende su actuación, asegura que intervino para prevenir una tragedia mayor y promete investigar cualquier denuncia de abuso de autoridad.
Riesgo de explosión y actuación inicial
Según el comunicado, personal de turno de una gasolinera Texaco ubicada en el bulevar de las Fuerzas Armadas alertó verbalmente a la Policía sobre la quema de llantas en las inmediaciones del CLE, advirtiendo que el calor generado ponía en peligro la vida de manifestantes, clientes y trabajadores, e incluso podía provocar una explosión. Ante ese aviso, la Policía sostiene que se activó un protocolo de respuesta para proteger a las personas y a la infraestructura cercana.
La institución señala que el cableado eléctrico y los cables de comunicaciones ya estaban siendo afectados por el fuego cuando algunas estructuras colapsaron, lo que incrementó el riesgo de daños mayores. Por ello, dos unidades vehiculares con contenedores de agua se desplazaron al lugar con la misión exclusiva de apagar las llamas, contener el incendio y evitar su propagación hacia inmuebles aledaños.
Defensa del derecho a la protesta
En su pronunciamiento, la Policía Nacional reafirma que el derecho a la manifestación pacífica es un derecho humano fundamental y que toda actuación policial debe regirse por los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y racionalidad. Subraya que existe un protocolo de escalamiento en el uso de la fuerza y que cualquier intervención debe ajustarse a esos criterios, especialmente en contextos electorales sensibles.
La institución se compromete a investigar de manera objetiva, transparente e imparcial cualquier señalamiento de abuso de autoridad o uso indebido de la fuerza por parte de sus funcionarios. Asegura que, si se comprueban responsabilidades, se aplicarán las sanciones administrativas o penales que correspondan, en un intento de contener las críticas de organizaciones de derechos humanos y sectores opositores.
Revisión de videos y aclaración sobre armas
El comunicado adelanta que se realizará un análisis técnico y forense de los videos captados por el Sistema Nacional de Emergencias 911, así como de las imágenes difundidas en redes sociales y medios de comunicación. El objetivo es determinar si existieron agresiones injustificadas contra los manifestantes o si se distorsionó el contexto de los operativos policiales durante la cobertura mediática de los hechos.
La Policía también aclara que, durante el desarrollo de los incidentes, se percibió el lanzamiento de granadas lacrimógenas, lo que generó molestia entre los participantes en la protesta, pero insiste en que ningún miembro de la institución portó armas letales. Con este punto busca desmarcarse de versiones que la responsabilizan de lesiones graves y reforzar la narrativa de que su intervención se centró en controlar el fuego y preservar la seguridad pública.
Contexto poselectoral y tensión social
El informe se enmarca en un clima de alta tensión política en Honduras, donde distintas fuerzas denuncian fraudes y sabotajes en el escrutinio electoral. Las instalaciones del CLE se han convertido en epicentro de protestas, bloqueos y choques entre simpatizantes de partidos rivales, lo que ha obligado a un despliegue sostenido de las fuerzas de seguridad.
Mientras la Policía intenta justificar su actuación como una respuesta técnica a un riesgo de incendio y explosión, organizaciones sociales y dirigentes opositores sostienen que se ha usado a los cuerpos de seguridad para intimidar y reprimir a manifestantes que exigen transparencia en el conteo de votos. La investigación anunciada sobre los videos y testimonios será clave para determinar si la versión oficial se sostiene y para calibrar el nivel de responsabilidad institucional en los hechos de violencia registrados en el CLE.