Juan Diego Zelaya felicita al presidente electo Nasry "Papi a la Orden" Asfura, celebrando la victoria del Partido Nacional en las elecciones generales de Honduras del 30 de noviembre de 2025 como un mandato popular por "esperanza, orden y visión de futuro". El mensaje, compartido en redes sociales, marca el inicio de una "nueva etapa" para la nación, prometiendo un gobierno de resultados, decencia y cambio real tras meses de crisis postelectoral. Zelaya invoca a Dios para guiar a Asfura, enfatizando compromiso con el progreso institucional.
Contexto Electoral
La proclamación de Asfura como ganador surgió tras escrutinio especial en el INFOP, superando impugnaciones del Partido Liberal (Salvador Nasralla) por 8,845 urnas y demandas de nulidad de Libre (Rixi Moncada). Con el 99% de actas procesadas, el nacionalista obtuvo ventaja pese a bloqueos, fallas en TREP y protestas que paralizaron Tegucigalpa. El CNE fijó posesión para el 27 de enero de 2026, cerrando tensiones con OEA y observadores internacionales.
Mensaje de Unidad Nacional
Zelaya, figura clave del nacionalismo, destaca el "ímpetu" de Asfura para transformar Honduras, contrastando con gestiones previas acusadas de corrupción. La misión incluye demostrar viabilidad de cambio mediante gobernanza efectiva, alineada con reformas militares recientes, transparencia en FFAA y lucha anticrimen vía FESCCO. En Tegucigalpa, el apoyo resuena en barrios post-electorales, promoviendo cohesión ante diáspora y desafíos económicos.
Expectativas y Desafíos
Asfura hereda un Congreso opositor, tensiones migratorias por políticas de Trump y agenda de seguridad. Analistas ven en este respaldo familiar un impulso para modernización deportiva (Plan Bicentenario), control electoral y estabilidad. La transición coincide con fiestas navideñas seguras, sin pólvora, simbolizando optimismo ciudadano.