Bolivia enfrenta paros masivos de transportistas en La Paz y Santa Cruz por un alza del 100% en combustibles, paralizando el transporte público y elevando precios de alimentos y servicios. Las protestas, iniciadas el viernes 19 de diciembre de 2025, incluyen bloqueos de avenidas y marchas ciudadanas exigiendo derogar el decreto gubernamental que elimina subsidios a gasolina y diésel. El dirigente Edson Valdez califica la medida como el "peor regalo de Navidad", advirtiendo escalada nacional si no se revierte.
Origen de la Crisis
El gobierno de Luis Arce decretó el incremento para ahorrar reservas en medio de escasez crónica de dólares y combustible, agravada por contrabando y dependencia de importaciones. Precios saltaron de 3.74 a 7.48 bolivianos por litro de gasolina, disparando tarifas de buses un 50-100% y afectando canasta básica en un país con inflación acumulada del 5% en 2025. Transportistas, que mueven 69% de pasajeros en La Paz, instalaron más de 25 bloqueos, dejando calles vacías y colas en teleféricos.
Impacto en Ciudades Clave
La Paz amaneció sin micros ni trufis, con vecinos caminando o usando camiones informales; Santa Cruz reportó paralización total en su motor económico. Escuelas suspendieron clases, comercios cerraron y aeropuertos enfrentaron demoras por accesos únicos abiertos. Protestas se extendieron a Cochabamba y El Alto, con comerciantes uniéndose por alzas en carne y productos agrícolas dependientes de diésel.
Reacciones y Perspectivas
Arce defiende la medida como "necesaria" para estabilizar reservas, prometiendo bonos compensatorios, pero gremios rechazan diálogos sin derogación inmediata. Analistas vinculan la tensión a crisis económica previa, con huelgas similares en abril y mayo de 2025 por tarifas y combustible. OEA y vecinos como Argentina monitorean, temiendo contagio regional; Valdez prevé "masificación" si no hay subsidios restaurados antes de fin de semana.
