Trump firma ley de financiación y pone fin al cierre del Gobierno de 43 días: un respiro temporal con tensiones por la salud asequible
Washington, 13 de noviembre de 2025 – El presidente Donald Trump firmó anoche la ley de financiación federal que pone fin oficial al cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos más prolongado de su historia, un parón de 43 días que dejó a cientos de miles de empleados sin sueldo, paralizó servicios esenciales y generó un daño económico estimado en más de 7.000 millones de dólares. La medida, aprobada en la Cámara de Representantes por 222 votos a favor y 209 en contra, llega en un momento de alta polarización partidista, con los demócratas criticando la exclusión de una extensión de créditos fiscales para seguros médicos bajo la Ley de Atención Asequible (ACA, por sus siglas en inglés).
El cierre, que inició el 30 de septiembre de 2025 tras el vencimiento de los fondos federales, fue el resultado de un estancamiento entre republicanos y demócratas por las prioridades presupuestarias. Los republicanos, liderados por el presidente de la Cámara, Mike Johnson, se negaron a incluir en el paquete una prórroga de los créditos fiscales mejorados de la ACA, que subsidian las primas de seguros médicos para millones de estadounidenses de ingresos medios y bajos y que expiran a finales de año. Estos créditos, introducidos durante la pandemia de COVID-19, han reducido drásticamente los costos de cobertura en los mercados de la ACA, beneficiando a unos 21 millones de personas. Sin su extensión, expertos advierten de aumentos en las primas de hasta un 75% en 2026, lo que podría dejar a 4 millones sin seguro médico.
La ley firmada por Trump extiende la financiación de la mayoría de las agencias federales hasta el 30 de enero de 2026, incluye tres proyectos de ley de gasto de año completo para sectores como agricultura y rama legislativa, y restablece programas clave como el de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), que beneficia a 42 millones de personas de bajos ingresos. No obstante, el cargado de beneficios de noviembre podría demorarse hasta 24 horas en algunos estados, exacerbando la inseguridad alimentaria durante las fiestas. Otras provisiones controvertidas incluyen una prohibición temporal a productos de hemp con THC (como Delta-8) y una cláusula que permite a senadores demandar por hasta 500.000 dólares si sus registros telefónicos son subpoenaados sin conocimiento, una medida vinculada a investigaciones post-6 de enero de 2021 que ya enfrenta promesas de derogación en la Cámara.
Un cierre histórico: causas y consecuencias
El impasse presupuestario se remonta al 19 de septiembre, cuando la Cámara aprobó una medida temporal de financiación, pero el Senado requería apoyo demócrata para avanzar. Los demócratas, encabezados por el líder de la minoría Hakeem Jeffries, condicionaron su respaldo a la inclusión de la extensión de los créditos de la ACA, argumentando que su omisión equivalía a "extorsionar a los contribuyentes para negar atención médica a familias trabajadoras". Los republicanos, por su parte, lo calificaron de "boondoggle" (estafa) que beneficia a aseguradoras en detrimento de los contribuyentes, proponiendo alternativas como cuentas de ahorro para la salud con ventajas fiscales.
Durante las 43 semanas de paralización –que superó el récord anterior de 35 días en 2018-2019–, el impacto fue devastador. Aproximadamente 670.000 empleados federales fueron puestos en furlough (licencia sin sueldo), y otros 4.000 enfrentaron despidos temporales, acumulando deudas y recurriendo a bancos de alimentos. En aeropuertos, las disrupciones causaron la cancelación de miles de vuelos y retrasos en el 6% de los servicios en 40 aeropuertos mayores, dejando a viajeros varados durante el feriado de Acción de Gracias. El programa SNAP se vio interrumpido, generando colas interminables en centros de ayuda y afectando a comunidades vulnerables, con dueños de tiendas describiendo la situación como "inhumana".
Económicamente, el cierre generó más de 153.000 despidos no federales en octubre –el mayor en dos décadas– y una proyección de caída del 2% en el crecimiento del PIB del cuarto trimestre, según estimaciones preliminares. La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) calcula que un cierre de seis a ocho semanas podría reducir el PIB en 0,5 puntos porcentuales y costar 11.000 millones de dólares en actividad económica perdida, con efectos persistentes en la confianza del consumidor y sectores como el turismo y la hostelería. Además, la falta de personal impidió la publicación de informes clave como el IPC y el de empleo de octubre, complicando decisiones de la Reserva Federal.
Reacciones: alivio mezclado con acusaciones
Trump celebró la firma en la Oficina Oval alrededor de las 9:45 p.m. del miércoles, declarando: "El Gobierno nunca debería cerrarse de nuevo. No es forma de dirigir un país". Acusó a los demócratas de "extorsión" al vincular el presupuesto con subsidios "para inmigrantes ilegales", y agradeció a los ocho senadores demócratas que rompieron filas para aprobar el proyecto en el Senado el 10 de noviembre (47-53). En redes sociales, el presidente llamó a eliminar el filibuster en el Senado para evitar futuros cierres, un llamado que resuena con la base republicana.
Johnson, por su lado, culpó a los demócratas de un "juego político cruel" que usó a los estadounidenses como "rehenes", y advirtió que los votantes lo recordarían en las midterm de 2026. Seis demócratas de distritos competitivos –como Jared Golden y Henry Cuellar– votaron a favor en la Cámara, mientras dos republicanos se opusieron.
Los demócratas no ocultaron su frustración. Jeffries afirmó: "Esta pelea no ha terminado. O los republicanos extienden los créditos de la ACA este año, o el pueblo americano los echará en las urnas el próximo". El senador Chris Murphy (D-CT) defendió la resistencia demócrata como un "dolor necesario" para confrontar a la administración, mientras grupos como Voto Latino alertaron sobre el impacto desproporcionado en comunidades latinas, donde el 20% de los asegurados dependen de la ACA.
En X (antes Twitter), las reacciones fueron inmediatas y divididas. Usuarios conservadores celebraron el fin como una "victoria" republicana que evitó "ceder ante la extorsión demócrata", mientras otros señalaron un "sell the news" en los mercados, con el Bitcoin cayendo por debajo de los 102.000 dólares. Progresistas, como el usuario @DonkeyJulio, reiteraron: "Trump y los republicanos fueron responsables del cierre".
¿Qué sigue? Un nuevo plazo en enero
Aunque el cierre ha terminado, el alivio es efímero. El Senado ha prometido una votación sobre la extensión de los créditos de la ACA para mediados de diciembre, pero Johnson se mostró evasivo, exigiendo reformas como límites a la elegibilidad por ingresos. Demócratas han iniciado una petición de descargo para forzar una votación en la Cámara, necesitando al menos cuatro republicanos para alcanzar las 218 firmas. Si no se resuelve, analistas prevén otro cierre en enero, exacerbando la polarización de cara a las midterm.
Este episodio subraya las fracturas en el Congreso dividido, donde temas como la salud asequible se convierten en armas políticas. Para los 1,4 millones de afectados directamente, el regreso al trabajo trae un respiro, pero el debate sobre quién pagará el costo –y cómo– apenas comienza.
