Tensiones en Washington: Senadores acusan a Rubio de calificar el plan de paz de Trump para Ucrania como "lista de deseos" rusa
Halifax/Ginebra, 25 de noviembre de 2025 – En un giro que expone divisiones internas en la administración Trump, un grupo bipartidista de senadores estadounidenses reveló que el secretario de Estado, Marco Rubio, les confesó en privado que el controvertido plan de paz de 28 puntos para Ucrania no es una propuesta oficial de Washington, sino una "lista de deseos" de Rusia filtrada y favorable a Moscú. La revelación, hecha pública durante el Foro Internacional de Seguridad de Halifax en Canadá, ha avivado críticas en el Congreso y entre aliados europeos, justo cuando delegaciones de EE.UU., Ucrania y Europa concluyeron en Ginebra una ronda de conversaciones que, según fuentes, logró avances para revisar el plan.
Los senadores independientes Angus King (Maine), la demócrata Jeanne Shaheen (Nuevo Hampshire) y el republicano Mike Rounds (Dakota del Sur) –veteranos en política exterior– comparecieron juntos ante la prensa en Halifax el sábado, detallando una llamada con Rubio mientras este viajaba a Suiza. Según Rounds, Rubio fue explícito: "No es nuestro plan de paz. Es una propuesta que recibimos... y no fuimos nosotros quienes la filtramos. Parecía escrita en ruso desde el principio". King, por su parte, enfatizó que el esquema "recompensa la agresión" al ceder territorios ucranianos sin justificación ética, legal o política, y calificó las palabras de Rubio como una admisión de que se trata de "la lista de deseos de los rusos".
El plan, impulsado por el presidente Donald Trump y su enviado especial Steve Witkoff, ha sido criticado desde su filtración hace dos semanas por su aparente sesgo pro-ruso. Entre sus puntos clave figuran la cesión total del Donbás a Moscú –incluyendo áreas no controladas por Rusia desde hace más de una década–, la reducción en un tercio del tamaño del ejército ucraniano y un compromiso explícito de Kiev de no unirse a la OTAN. A cambio, ofrece garantías de seguridad a Ucrania y Europa, así como incentivos económicos para Rusia, como su reincorporación a mercados globales y la no expansión de la OTAN hacia el este. Trump ha presionado para que Ucrania lo acepte antes del jueves, advirtiendo que de lo contrario podría retirar el apoyo estadounidense.
La controversia estalló en el Foro de Halifax, un evento anual que reúne a unos 300 líderes militares, diplomáticos y académicos en el hotel Westin de la ciudad canadiense. Este año, la ausencia de funcionarios de defensa de EE.UU. –debido a una decisión de la administración Trump de boicotear think tanks– ha acentuado las tensiones con Ottawa, exacerbadas por la guerra comercial de Trump y sus propuestas de anexar Canadá como el estado 51. Los senadores, que asistieron en masa por estas fricciones, usaron la plataforma para alertar sobre el riesgo de que el plan socave la soberanía ucraniana y fortalezca a Vladimir Putin.
En respuesta inmediata, Rubio contradijo a los senadores vía X (antes Twitter). "La propuesta de paz fue elaborada por Estados Unidos. Se ofrece como un marco sólido para las negociaciones en curso", escribió el sábado. "Se basa en aportaciones de la parte rusa. Pero también se basa en aportaciones anteriores y actuales de Ucrania", añadió, insistiendo en que el esquema surgió de un mes de trabajo conjunto con Witkoff. Un portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, tildó las declaraciones de los senadores de "completamente falsas", reiterando que el plan incorpora inputs de ambos bandos. Desde la Casa Blanca, la secretaria de Prensa Karoline Leavitt defendió el documento como "bueno para Rusia y Ucrania", y afirmó que el equipo trabaja "duro para cerrarlo".
Mientras tanto, las conversaciones en Ginebra –iniciadas el domingo con representantes ucranianos, el secretario de Estado Rubio, Witkoff, el secretario del Ejército Dan Driscoll y altos funcionarios de Francia, Alemania y el Reino Unido– marcaron un punto de inflexión. Fuentes diplomáticas reportan "progreso significativo" en la revisión del plan, que Zelenskyy describió como "reducido a menos de 28 puntos" con "muchos elementos correctos incorporados". El presidente ucraniano agradeció públicamente las enmiendas, que incluyen la retirada ucraniana de ciudades controladas en el Donbás pero con contrapartes como límites a la presencia militar rusa y apoyo económico acelerado de EE.UU. y la UE. Trump, en un tuit matutino, se mostró "optimista y esperanzado" por un acuerdo inminente, sugiriendo que el plazo del jueves podría extenderse si hay avances.
La cumbre de Ginebra, que excluyó a Rusia por ahora, refleja el delicado equilibrio que busca la administración Trump: presionar a Kiev para concesiones mientras mantiene el apoyo de aliados europeos, que han expresado reservas sobre el plan original. La UE, en una declaración conjunta, lo calificó de "paso significativo hacia la paz", pero líderes como el canciller alemán y el primer ministro británico instaron a "proteger la integridad territorial de Ucrania". En Kiev, Zelenskyy equilibró la diplomacia con firmeza: "Agradecemos el diálogo, pero no cederemos soberanía por presiones externas", dijo en una rueda de prensa.
Este episodio subraya las fracturas en el Partido Republicano sobre Ucrania. Senadores como Mitch McConnell y Lindsey Graham se unieron a las críticas, con McConnell acusando a Putin de "jugar con Trump como a un tonto". Rounds aclaró que la administración ve el plan como "punto de partida", no como propuesta final, lo que sugiere maniobras internas para distanciarse de su dureza inicial.
El conflicto, que cumple tres años en febrero, ha cobrado más de 500.000 vidas y desplazado a millones. Con Rusia perdiendo unos 7.000 soldados semanales y Ucrania resistiendo ataques a su red eléctrica, Rubio ha admitido previamente que Moscú "no muestra interés real en la paz", demandando el resto del Donbás –un reclamo inaceptable para Kiev–. Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que las sanciones contra Rusia están "agotadas", urgiendo negociaciones como única salida viable.
Analistas ven en estas revelaciones un intento de Rubio de cubrirse ante un posible fracaso, mientras Trump busca un "triunfo" rápido para su legado. La próxima semana será crucial: si Ucrania rechaza las revisiones, podría acelerarse el retiro de ayuda estadounidense, dejando a Europa como principal fiador. Por ahora, el mundo observa si este "marco sólido" –o "lista de deseos"– allana el camino a la paz o profundiza la brecha transatlántica.
