“Silencio, cerdita”: Trump insulta a periodista de Bloomberg en el Air Force One por pregunta sobre archivos Epstein y desata ola de críticas por sexismo
Washington, 20 de noviembre de 2025 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva controversia al dirigirse de forma despectiva a la corresponsal de Bloomberg en la Casa Blanca, Catherine Lucey, durante un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One el pasado 14 de noviembre. Cuando Lucey intentó formular una pregunta de seguimiento sobre los archivos del delincuente sexual Jeffrey Epstein, Trump la interrumpió señalándola con el dedo y espetándole: “Quiet, quiet, piggy” (en español, “Silencio, silencio, cerdita”).
El video del incidente, que circuló ampliamente en redes sociales a partir del 18 de noviembre, muestra al mandatario visiblemente irritado mientras respondía preguntas sobre correos electrónicos recientemente desclasificados en los que Epstein lo describía como una persona “peligrosa”, afirmaba que Trump “sabía lo de las chicas” y lo calificaba como alguien “sin una sola célula decente en su cuerpo”. Trump negó conocer el contenido detallado de esos mensajes y redirigió la atención hacia figuras demócratas como Bill Clinton, insistiendo en que su relación con Epstein se había deteriorado años atrás.
Lucey preguntó por qué la Administración Trump no ordenaba directamente al Departamento de Justicia la publicación inmediata de todos los archivos si, como aseguraba el presidente, “no había nada incriminatorio” contra él. Antes de que terminara la frase, Trump la cortó con el insulto, que muchos interpretan como un término sexista y degradante, al infantilizar y animalizar a la periodista.
Reacciones inmediatas y críticas por sexismo
La frase “silencio, cerdita” se volvió viral en plataformas como X (antes Twitter), acumulando millones de visualizaciones y generando indignación generalizada. Organizaciones como la International Women’s Media Foundation (IWMF) condenaron el comentario como un “ataque de género destinado a silenciar a las mujeres periodistas”. Bloomberg emitió un comunicado defendiendo a su corresponsal: “Nuestros periodistas prestan un servicio público esencial al formular preguntas sin temor ni favoritismos”.
Desde la Casa Blanca, un funcionario anónimo justificó el comportamiento de Trump alegando que Lucey “se comportó de forma inapropiada y poco profesional con sus colegas en el avión”, sin aportar pruebas. “Si vas a darlo, tienes que ser capaz de recibirlo”, agregó la fuente, según reportes de The Guardian.
El insulto no es aislado en la trayectoria de Trump. En el pasado llamó “cerda gorda” a la presentadora Rosie O’Donnell, “Miss Piggy” (Miss Cerdita) a la ex Miss Universo Alicia Machado por su peso, y ha acumulado decenas de ataques personales contra mujeres periodistas, como Megyn Kelly o Yamiche Alcindor.
Contexto: La presión por los archivos Epstein
El incidente ocurrió en medio de una intensa batalla política por la desclasificación total de los archivos del Departamento de Justicia sobre Jeffrey Epstein, el financista condenado por tráfico sexual de menores que se suicidó en prisión en 2019.
- A principios de noviembre de 2025, el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes publicó más de 23.000 documentos, incluyendo correos de Epstein de 2011 donde menciona directamente a Trump en términos comprometedores.
- Inicialmente, Trump se opuso ferozmente a la liberación completa, calificándola de “engaño demócrata” y presionando a republicanos para bloquearla.
- El 16 de noviembre, en un giro inesperado, Trump anunció en Truth Social que respaldaba la votación en la Cámara “porque no tenemos nada que ocultar”.
- El 18 de noviembre, la Cámara aprobó casi por unanimidad (427-1) el “Epstein Files Transparency Act”, que obliga al Departamento de Justicia a publicar todos los documentos no clasificados en 30 días. El Senado lo aprobó rápidamente y Trump firmó la ley el 19 de noviembre.
Víctimas de Epstein, como Virginia Giuffre, celebraron la decisión, aunque algunas expresaron escepticismo sobre posibles redacciones que protejan a figuras poderosas.
Un patrón recurrente
El episodio se suma a otros enfrentamientos recientes de Trump con la prensa femenina. El mismo 18 de noviembre, durante una rueda de prensa con el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, llamó “pésima reportera” a Mary Bruce de ABC News y amenazó con revocar la licencia de la cadena por preguntar sobre el asesinato de Jamal Khashoggi.
Analistas señalan que estos arrebatos reflejan la creciente irritación de Trump ante el escrutinio sobre sus vínculos históricos con Epstein, a pesar de que el presidente insiste en que rompió la relación hace décadas y que nunca participó en actividades ilegales.
Hasta el cierre de esta nota, ni Trump ni la Casa Blanca han ofrecido disculpas por el insulto a Catherine Lucey. La controversia ha avivado el debate sobre el trato del mandatario a las mujeres en el ejercicio del periodismo y ha intensificado la atención sobre lo que revelarán los archivos Epstein en las próximas semanas.
