El
accidente del funicular de la Gloria en Lisboa, ocurrido el 3 de septiembre de
2025, es considerado una de las peores tragedias en la historia de los
funiculares de la capital portuguesa. A continuación, se presenta una
recopilación detallada y ampliada de la información disponible sobre el suceso,
incluyendo datos sobre las víctimas, las circunstancias del accidente, las
investigaciones en curso y las reacciones, basada en las fuentes
consultadas.Detalles del AccidenteEl funicular de la Gloria, conocido como
Elevador da Glória, es un medio de transporte icónico que conecta la Plaza de
los Restauradores con el Bairro Alto y el mirador de São Pedro de Alcântara,
uno de los más visitados de Lisboa. Inaugurado en 1885, este funicular, operado
por la empresa municipal de transporte Carris, recorre 275 metros en
aproximadamente dos minutos, superando una pendiente con una inclinación del
18%. Con una capacidad para 42-43 pasajeros por vagón (22 sentados y 20-21 de
pie), es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad,
transportando anualmente a unos tres millones de pasajeros.El accidente ocurrió
a las 18:05 hora local (17:05 GMT) del miércoles 3 de septiembre de 2025,
cuando uno de los dos vagones del funicular, que descendía desde el mirador, perdió
el control, descarriló en una curva y se estrelló violentamente contra un
edificio en la Calçada da Glória, cerca de la Avenida da Liberdade. El vagón
quedó completamente destrozado, descrito por testigos como “un amasijo de
hierros” o “una caja de cartón aplastada”. Según relatos, el vehículo descendió
“desenfrenado” y “a toda velocidad”, sin frenos, lo que provocó un impacto
devastador. El segundo vagón, situado en la parte inferior, sufrió daños
menores, y algunos pasajeros tuvieron que escapar saltando por las
ventanas.VíctimasSegún el balance oficial más reciente, proporcionado por la
Policía Judicial de Portugal el 5 de septiembre de 2025, el accidente dejó 16
muertos y 23 heridos, de los cuales cinco están en estado crítico y diez en
estado grave. Las víctimas mortales incluyen:Cinco portugueses, entre
ellos:André Jorge Gonçalves Marques, el guardafrenos del funicular, un empleado
de Carris con 15 años de experiencia.
Cuatro
empleados de la Santa Casa da Misericórdia, una organización benéfica
portuguesa reconocida por su labor social. Entre ellos se encuentran Alda
(mujer de unos 40 años), Pedro (hombre de unos 50 años) y otras dos personas
vinculadas a la institución.
Pedro
Manuel Alves Trindade, identificado por la Asociación de Voleibol de Lisboa,
donde ocupaba cargos directivos y de arbitraje.
Once
extranjeros de ocho nacionalidades:Tres británicos.
Dos
surcoreanos.
Dos
canadienses.
Un francés
(confirmado por el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël
Barrot).
Un suizo.
Un
estadounidense.
Un
ucraniano.
Un alemán
(inicialmente reportado como fallecido, pero posteriormente localizado vivo en
el Hospital de São José).
Entre los
heridos, se reportaron personas de al menos 14 nacionalidades, incluyendo:Dos
españoles, quienes ya han sido dados de alta.
Cuatro
portugueses.
Dos
alemanes (incluyendo a la madre de una familia alemana, en estado crítico, y su
hijo de tres años, con heridas leves).
Un
surcoreano, un caboverdiano, un canadiense, un italiano, un francés, un suizo,
un marroquí, entre otros.
Los heridos
fueron trasladados a hospitales como Santa María, San José, San Francisco
Javier y otros centros en localidades cercanas, como Cascais. Entre los heridos
graves, se destaca una niña de tres años.Causas del AccidenteAunque las causas
exactas del accidente aún están bajo investigación, las hipótesis principales
apuntan a un fallo técnico. Las primeras investigaciones sugieren que la rotura
de un cable de seguridad que conectaba los dos vagones fue el factor
desencadenante. Este cable, parte del sistema de contrapeso que permite que un
vagón ascienda mientras el otro desciende, habría fallado, provocando que el
vagón superior descendiera sin control. Además, el sistema de frenos pudo haber
sido insuficiente o defectuoso, según reportes preliminares.Fernando de Almeida
Santos, presidente de la Orden de los Ingenieros de Portugal, explicó que la
rotura del cable desestabilizó el sistema de contrapeso, dejando ambos vagones
sueltos. El vagón superior se precipitó a gran velocidad y descarriló en una
curva.
Manuel
Leal, líder del sindicato Fectrans, señaló que los trabajadores habían
advertido previamente sobre problemas con la tensión del cable, lo que podría
haber afectado el sistema de frenado. Sin embargo, aclaró que es prematuro
confirmar esta como la causa definitiva.
La empresa
Carris afirmó que se cumplieron todos los protocolos de mantenimiento,
incluyendo inspecciones diarias, semanales, mensuales, una revisión intermedia
en 2024 y una general en 2022. Sin embargo, el mantenimiento estaba
externalizado desde 2007 a la empresa Main (MNTC-Serviços Técnicos de
Engenharia), lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles deficiencias.
El Gabinete
de Prevención e Investigación de Accidentes con Aeronaves y de Accidentes
Ferroviarios (GPIAAF), en coordinación con la Policía Judicial y la Autoridad
para las Condiciones de Trabajo, ha iniciado una investigación técnica. La
Fiscalía General de la República también abrió una investigación para
determinar si hubo negligencia o posibles delitos como homicidio culposo. Un
informe preliminar se espera para el sábado 6 de septiembre de 2025, y un
informe completo estará listo en aproximadamente 45 días.
