CIUDAD DEL VATICANO – En un ambiente de profundo recogimiento y silencio, el Papa León XIV presidió este Viernes Santo, 3 de abril de 2026, la celebración de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro. La liturgia, que conmemora el sacrificio de Jesús en la cruz, reunió a miles de fieles, miembros del cuerpo diplomático y la jerarquía eclesiástica en el corazón de la cristiandad.
Siguiendo la milenaria tradición de la Iglesia, la celebración inició con el impactante gesto de la prostración del Pontífice ante el altar mayor, un acto de humildad y oración en nombre de toda la humanidad.
Momentos Clave de la Liturgia:
La Proclamación de la Pasión: El relato del Evangelio de San Juan resonó en la nave central de la Basílica, recordando el proceso, crucifixión y sepultura de Cristo.
La Adoración de la Cruz: El Papa León XIV encabezó el rito de la ostentación y adoración del madero de la cruz, momento en el que los asistentes se unieron en un gesto de veneración individual y comunitaria.
Oración Universal: Se elevaron plegarias especiales por la paz en el mundo, por los que sufren las consecuencias de la guerra, la pobreza y por la unidad de la familia humana.
Un Mensaje de Esperanza en la Cruz
Aunque el Viernes Santo es un día de luto para la Iglesia, la homilía de la Casa Pontificia destacó que la cruz no es el final, sino el símbolo de la victoria del amor sobre el pecado. El Papa León XIV, a través de su presencia y oración, enfatizó la necesidad de llevar consuelo a las "cruces actuales" que cargan los más vulnerables en la sociedad contemporánea.
Esta celebración vespertina es el preámbulo del Vía Crucis que tendrá lugar esta noche en el Coliseo Romano, donde se espera que el Santo Padre continúe con las meditaciones sobre el camino hacia el Calvario.