“Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos”: dentro de la decisión de una familia de "autodeportarse" de Estados Unidos - MAYA TV
Mantenganse informado de las noticias de negocios internacionales. Contacto

Noticias:

Entradas

“Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos”: dentro de la decisión de una familia de "autodeportarse" de Estados Unidos

 Julio y Sasha Mendoza posan para un retrato junto a sus hijos Graycen, de 8 años, Suri, de 5, y Junior, de 4, durante una fiesta de despedida en Mt. Lebanon, Pensilvania, mientras la familia se prepara para

Julio y Sasha Mendoza posan para un retrato junto a sus hijos Graycen, de 8 años, Suri, de 5, y Junior, de 4, durante una fiesta de despedida en Mt. Lebanon, Pensilvania, mientras la familia se prepara para "autodeportarse" a México. - Quinn Glabicki para CNN

Sasha y Julio Mendoza se están despidiendo de Estados Unidos para siempre.

Pero la decisión no fue fácil.

Ambos se identifican como originarios de Pittsburgh, aunque bromean cuando dicen que Julio más que Sasha, a pesar de que llegó a Estados Unidos cuando tenía 11 años.

“Cuando lo conocí, en todas sus redes sociales se hacía llamar ‘Mexican Yinzer’. En nuestra primera cita, traía toda la ropa de los Steelers. Ha sido como toda su personalidad”, dijo Sasha entre risas, junto a Julio.

Julio es un inmigrante indocumentado de México. Sasha y sus tres hijos pequeños son ciudadanos estadounidenses. Durante siete años han vivido como una familia con estatus migratorio mixto, pero el regreso del presidente Donald Trump a la presidencia cambió sus planes.

“Literalmente nunca había sentido ansiedad como la que he tenido en los últimos años aquí”, dijo Sasha a CNN.

Trump hizo campaña con una agenda de aplicación de leyes migratorias agresiva y amplia. A pocas horas de asumir el cargo, firmó decenas de decretos para endurecer las medidas contra los inmigrantes indocumentados en el país.

“Cualquier ingreso ilegal será detenido de inmediato, y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron”, dijo Trump en su discurso inaugural.

La postura de Trump llevó a Sasha a hacerle una pregunta a Julio: ¿Era hora de irse?

“Era un decreto el que se estaba firmando. Y fue ella quien dijo primero, como, ‘¿Qué piensas sobre mudarnos a México?’ Y yo le dije, ‘La verdad, en este punto, sí, hagámoslo’”, contó Julio.

Durante seis meses, Sasha, Julio y sus hijos —de 8, 5 y 4 años— comenzaron a cerrar su vida en Pittsburgh: empacaron su casa, evaluaron qué hacer con su negocio local de construcción y comenzaron a investigar cómo sería la vida en México.Junior observa a través de una ventana mientras amigos y familiares juegan afuera durante una fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNN

Junior observa a través de una ventana mientras amigos y familiares juegan afuera durante una fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNNJulio busca dentro de una maleta. - Quinn Glabicki para CNN
Julio busca dentro de una maleta. - Quinn Glabicki para CNN

Esta familia de cinco personas ahora forma parte de una comunidad emergente de personas que han optado por salir voluntariamente de Estados Unidos, temerosas de las posibles consecuencias que enfrentarían si permanecieran en el país sin estatus legal.

Altos funcionarios del Gobierno de Trump han promovido repetidamente las “autodeportaciones”, como parte de un esfuerzo más amplio para aumentar el número de inmigrantes indocumentados que salen del país. Esa estrategia incluye una campaña publicitaria de varios millones de dólares que insta a las personas a “irse ahora”; la modificación de una aplicación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) para facilitar las “autodeportaciones”; y ofrecer incentivos económicos a quienes deciden partir.

Sin embargo, no solo las personas indocumentadas están tomando esta decisión. Algunos ciudadanos estadounidenses, como Sasha y sus tres hijos, han optado por irse junto a sus parejas.

Julio, de 32 años, cruzó la frontera entre México y Estados Unidos cuando tenía 11, alentado por su madre. Quedó asombrado al llegar a Pittsburgh para vivir con sus padres.

Al observar la ciudad y sus altos edificios, Julio recuerda haber pensado: “Este es el sueño americano del que hablan. Para esto vine”.

No se dio cuenta de que estaba en Estados Unidos sin papeles hasta su adolescencia, cuando intentó acceder a la educación superior con la esperanza de seguir una carrera en pediatría. Eso, dice, cambió sus planes, y terminó trabajando en la construcción. Pero su amor por Pittsburgh se mantuvo fuerte, contó, y mencionó con orgullo un libro que compró para aprender a hablar “pittsburghés”, estudió la historia de la ciudad y se convirtió en un aficionado empedernido de los Steelers.

Fue en 2018 cuando conoció a Sasha, que ahora tiene 30 años. Los dos se enamoraron de inmediato.Sasha y Julio se sientan para una entrevista con Priscilla Álvarez de CNN en su casa en Mt. Lebanon, Pensilvania. - Quinn Glabicki para CNN

Sasha y Julio se sientan para una entrevista con Priscilla Álvarez de CNN en su casa en Mt. Lebanon, Pensilvania. - Quinn Glabicki para CNN

“No sé si él simplemente no quería empezar con eso porque es algo raro para decir de entrada, y yo no quería preguntar porque también es raro preguntar, así que lo mencionábamos sin mencionarlo”, recordó Sasha, al ser consultada sobre si la situación migratoria de Julio salió a relucir en las citas.

“En un momento, él pidió una bebida y pidió hielo extra, y yo le dije: ‘No, aquí no usamos hielo’”, contó. Y así quedó.

Siete años después, rara vez se han separado.

Con el tiempo, han tenido que enfrentar la vida en Estados Unidos como una familia de estatus migratorio mixto. Las personas que ingresan ilegalmente al país, cruzando la frontera sur, por ejemplo, suelen enfrentar más obstáculos para obtener la ciudadanía, y muchas veces hay limitaciones claras para lograrla. Sasha y Julio consultaron con abogados, pero no parecía haber una vía para que él obtuviera la ciudadanía, a pesar de estar casado con una ciudadana estadounidense.

Aunque ya habían hablado antes de mudarse a México cuando sus hijos fueran mayores, la nueva administración aceleró sus planes.Julio se sienta con sus hijos Graycen y Junior antes de la fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNN

Julio se sienta con sus hijos Graycen y Junior antes de la fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNNJulio y Sasha muestran los tatuajes iguales en el brazo que se hicieron cuando se casaron. - Quinn Glabicki para CNN
Julio y Sasha muestran los tatuajes iguales en el brazo que se hicieron cuando se casaron. - Quinn Glabicki para CNN

“No es siquiera el riesgo de la deportación… porque ese riesgo ya existía durante los gobiernos de Obama y de Biden, y honestamente, en ese punto, ya lo habíamos aceptado”, dijo Sasha.

“El miedo ya no es que lo deporten; el miedo es que lo ataquen mientras aún estamos aquí, o que saquen a nuestros hijos de la escuela, o que él no regrese del trabajo. Y luego, si lo detienen, que lo lleven a un centro de detención y nunca nos enteremos”, agregó.

“No hay límites”, dijo Julio.

Se enfrentaron a su peor pesadilla cuando Kilmar Ábrego García, un ciudadano salvadoreño que residía en Estados Unidos, fue deportado por error a una megaprisión en El Salvador. Aunque Julio y Ábrego García tienen orígenes distintos, físicamente se parecen, y la esposa de Ábrego García también es ciudadana estadounidense.

“Me veo reflejada en eso, y no quiero que esperemos hasta estar en la misma situación”, dijo Sasha.

Sin embargo, irse a México sin Sasha no era una opción ni para ella ni para Julio.

“Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos, y siempre sacamos lo mejor de cada situación”, dijo Julio.Graycen, Suri y Junior juegan en un trampolín con amigos durante una fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNN

Graycen, Suri y Junior juegan en un trampolín con amigos durante una fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNNJulio camina por la cocina usando una camiseta de los Pittsburgh Steelers y una toalla. - Quinn Glabicki para CNN
Julio camina por la cocina usando una camiseta de los Pittsburgh Steelers y una toalla. - Quinn Glabicki para CNNGraycen espera para abrir un pastel de galleta que dice
Graycen espera para abrir un pastel de galleta que dice "Adiós", antes de la fiesta de despedida. - Quinn Glabicki para CNN

Este año, su aniversario de bodas coincidió con su fiesta de despedida en Pittsburgh. Un constante flujo de amigos y familiares pasó por la casa de la infancia de Sasha. Lágrimas y risas llenaban el lugar, mientras sus hijos, junto con sus primos pequeños, corrían de un cuarto a otro persiguiéndose.

Las maletas de la familia estaban junto a la puerta, un recordatorio de lo que venía.

Sasha y Julio no están solos. Otras personas que están considerando dejar Estados Unidos —o que ya lo han hecho— han empezado a compartir sus historias en TikTok. En videos cortos, intercambian consejos sobre cómo establecerse en un nuevo país y cuentan qué los motivó a irse.

“Fue como decir: ‘Déjame aprender de tu experiencia en lugar de esperar a que me pase a mí también’”, explicó Sasha, al describir la comunidad que encontró en TikTok. “He recibido tanta información de ellos, incluso sobre cosas mínimas, como cómo instalar internet en la casa, hasta cuál es el proceso para obtener la residencia”.

Publicar un comentario