El viernes 25 de julio de 2025, dos primos, Josué Daniel Aquino y David Aquino (también identificado como David Dubón en algunas fuentes), fueron encontrados sin vida en una vivienda del barrio Santa Catalina, municipio de La Encarnación, Ocotepeque, Honduras. Según reportes, los cuerpos presentaban heridas de bala, uno en la frente y otro en la sien, descubiertos por un familiar que inicialmente pensó que dormían. La Policía Nacional está investigando las circunstancias del hecho, pero aún no se ha determinado si se trató de un crimen o de otro tipo de incidente. Este suceso se suma a las estadísticas del Observatorio de la Violencia de la UNAH, que reporta un promedio de seis muertes violentas diarias en Honduras.