La Selección Española de fútbol femenino está siendo un ciclón en la Eurocopa 2025 que se celebra a lo largo de este mes en Suiza, con sendas goleadas en los dos partidos que ha disputado hasta ahora. Su última victima era Bélgica, a la que derrotaba por un abultado 6-2 en el el partido que tuvo lugar este lunes en el Arena Thun de dicha ciudad helvética. Entre los asistentes al encuentro, había una presencia muy especial que no era otra que la del rey Felipe de los belgas (65 años), quien vio desde el palco de honor cómo su equipo nacional caía derrotado con estrépito frente a las nuestras.
Antes de comenzar el choque, programado para las seis de la tarde, el monarca ocupaba su asiento en la grada y seguidamente sonaba por megafonía el himno de su país, que este escuchó de pie mientras sus aficionados animaban el ambiente con sus cánticos y coloridos atuendos. Tras el pitido inicial, las conocidas como Red Flames (Llamas Rojas) plantaron cara a las chicas entrenadas por Montse Tomé, llegando a empatar el marcador hasta en dos ocasiones. Sin embargo, la mayor calidad de las actuales campeonas del mundo terminó por imponerse después y no dieron tregua alguna a su oponente.
Pese a que el soberano belga se mostraba feliz y sonriente al principio mientras el encuentro estaba igualado, después no le quedó más remedio que asumir la superioridad de las españolas. Ataviado conla bufanda de su selección sobre los hombros por encima del traje que llevaba, su rostro de resignación era evidente cuando las cámaras de la realización televisiva le apuntaban. Las jugadoras lideradas por Alexia Putellas fueron un rodillo y no tuvieron piedad, endosando a su contrincante un resultado propio de un set de tenis.
Bélgica caía de esta forma eliminada y se despide de la competición en la fase de grupos a falta de un último duelo, mientras que nuestras futbolistas se han clasificado ya para los cuartos de final del torneo y son las grandes favoritas para hacerse con el título continental. El jefe del Estado belga, tras la decepción vivida, quiso arropar a sus compatriotas y darles un mensaje de apoyo en persona, bajando a los vestuarios al término del partido. Allí, después de saludarlas cariñosamente, pronunció un breve discurso de consuelo que fue muy aplaudido.