El canciller Enrique Reina invocó el pasaje bíblico “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” para reflexionar sobre la relación entre religión y Estado en Honduras. En una extensa declaración, destacó que la Constitución reconoce la libertad de conciencia y culto, pero señaló que estos principios no siempre se han respetado, especialmente tras el golpe de Estado de 2009, que, según él, condujo a una “narco dictadura” durante los últimos 17 años. Reina criticó que, en tiempos de crisis, algunos líderes religiosos han asumido posturas políticas, mientras otros se han mantenido neutrales. Enfatizó que las jornadas de oración deben ser genuinas, sin manipulaciones políticas. Asimismo, identificó tres factores clave de la crisis nacional: 1. El golpe de Estado de 2009, de carácter transnacional e ilícito, condenado por la comunidad internacional. 2. La consolidación de un narco-Estado marcado por la corrupción generalizada. 3. La manipulación del sistema electoral y la imposición del poder a través de fraudes. Finalmente, Reina llamó a realizar un análisis objetivo de la situación actual, subrayando que muchos de los responsables de estas crisis aún permanecen activos en el país.