Cada vez cuesta más subir en la escala económica en Estados Unidos. Por eso, cinco multimillonarios que llegaron lejos desde distintos puntos de partida decidieron unirse para intentar revertir esa tendencia y recuperar la confianza en la idea de que ese país todavía ofrece igualdad de oportunidades.
El jueves, las fundaciones benéficas de Bill Gates (patrimonio neto: US$ 116.900 millones), Charles Koch (US$ 67.500 millones), Steve Ballmer (US$ 142.500 millones), el fundador de Intuit, Scott Cook (US$ 7.700 millones) y el inversor de fondos de cobertura John Overdeck (US$ 7.400 millones) anunciaron que van a aportar más de US$ 1.000 millones para financiar NextLadder Ventures. Se trata de una nueva organización filantrópica enfocada en la movilidad económica. Esta entidad trabajará junto al gigante de la inteligencia artificial Anthropic y respaldará a organizaciones que usan la IA y otras tecnologías nuevas para mejorar la situación financiera de los estadounidenses con ingresos bajos.
"Comunidades enteras se están desmoronando y la movilidad ascendente se está desvaneciendo para un gran número de personas, especialmente para quienes más la necesitan", escribió Koch en su último libro, Cree en las personas: Soluciones de abajo hacia arriba para un mundo de arriba hacia abajo. "Las tasas de suicidio están aumentando, al igual que las muertes por sobredosis de drogas... Estados Unidos se encamina hacia una sociedad de dos niveles, una en la que menos personas progresan y más se quedan atrás", completó.
Ahora, Koch busca cambiar ese rumbo junto con otros cuatro multimillonarios y NextLadder Ventures.
"Es emocionante que esto haya sido cofundado por cinco personas y organizaciones con una larga trayectoria invirtiendo en oportunidades económicas", afirma Ryan Rippel, director ejecutivo de NextLadder Ventures. Antes, Rippel lideró las iniciativas sobre movilidad económica en la Fundación Gates y fue jefe de gabinete interino del director ejecutivo, además de asistente especial del copresidente Bill Gates.
"A lo largo de los años de trabajo, todos llegaron a una pregunta común: '¿Cómo podemos realmente hacer más por las personas y familias que se enfrentan a estas enormes barreras a diario?'", declara Rippel a Forbes.
Rippel, de 43 años, se toma la misión muy en serio. Creció en un hogar monoparental en el centro de Missouri después de que su papá muriera en un accidente de tránsito en 1985. Casi dos décadas después, perdió a su mamá por cáncer de mama y heredó cientos de miles de dólares en deudas médicas porque su familia no tenía un buen seguro.
Su historia no es una excepción. Más de uno de cada diez estadounidenses vive por debajo del umbral de pobreza, según la Oficina del Censo de EE.UU. Además, más de la mitad de la población no tiene seguridad económica: no consigue ahorrar después de cubrir sus gastos mensuales, según el Urban Institute, una organización sin fines de lucro.
Los avances en inteligencia artificial y otras tecnologías nuevas podrían ayudar a enfrentar estos problemas.
"Reconocimos que estábamos en un punto de inflexión en los ámbitos de la tecnología y el impacto social, y vimos este como el momento perfecto para unirnos y tener la oportunidad de llegar más lejos como grupo de lo que podríamos individualmente", afirma Kevin Bromer, director ejecutivo y responsable de tecnología y estrategia de datos de Ballmer Group.